Desarrollo de Argos, y el nombre no era casual: como el gigante mitológico de los cien ojos, el programa vigilaba de forma permanente todo tipo de apariciones en boletines oficiales sin que a nadie se le escapara nada. Venía de programas anteriores más limitados de descarga de boletines, pero aquí nos propusimos algo bastante más ambicioso: centralizar la descarga, el procesamiento y la indexación de publicaciones de múltiples organismos públicos —BOE, Testra, registros oficiales, y una colección amplia de boletines autonómicos, provinciales y locales— en una única plataforma.
Construido sobre .NET y SQL Server, el sistema se apoyaba en procesos de descarga programados que comprobaban constantemente si habían salido publicaciones nuevas, llevaban control de incidencias y generaban estadísticas de funcionamiento, guardando de forma organizada tanto los documentos originales como toda la información de su procesamiento. Cada boletín se convertía automáticamente a texto y se incorporaba a una base de datos pensada específicamente para búsquedas documentales, con tiempos de respuesta bastante rápidos incluso trabajando sobre cientos de miles de registros.
Una de las partes de las que más contento estoy fue el sistema de detección mediante expresiones regulares, capaz de reconocer automáticamente NIFs, CIFs, matrículas y otros identificadores dentro del texto de los boletines, generando avisos automáticos para quien necesitara saber si le afectaba alguna publicación concreta — sin tener que leerse el boletín entero buscando una aguja en un pajar.
Lo que hasta entonces era revisión manual constante —alguien mirando fuente tras fuente por si aparecía algo importante— pasó a ser un proceso automático y fiable. Más que un simple descargador de boletines, Argos acabó siendo una auténtica plataforma de vigilancia documental: detectaba, clasificaba y ponía a disposición del usuario información que de otro modo habría exigido personal dedicado solo a esa tarea. Funcionó tan bien, de hecho, que terminamos comercializándolo e implantándolo en varias empresas que necesitaban ese mismo tipo de seguimiento sistemático como parte de su actividad. De los proyectos de esta etapa, probablemente el más completo a nivel de arquitectura y tratamiento masivo de información.
