Este es el terreno que menos dinero me da y más espacio ocupa en mi vida — el que no cabe en un currículum al uso.
Empecé en el teatro a los 18 años y de ahí fui derivando, casi sin darme cuenta, hacia todo lo que tiene que ver con contar historias: en un escenario, en un libro, en una reunión con amigos alrededor de una copa.
Si algo define estos años es la constancia — hay cosas aquí que llevo haciendo más de dos décadas — y las ganas de compartirlo con quien quiera escuchar, leer o participar. Debajo tienes el detalle, organizado por si te apetece perderte en él.