Primeros pasos como narrador oral

2008

Todo el mundo tiene un primer escenario, y el mío llegó justo un año después de haber terminado la formación en narración oral — como si necesitara ese tiempo de rodaje interno antes de atreverme a soltarlo delante de gente de verdad.

Empecé como invitado en micros abiertos y festivales, sin espectáculo propio todavía, solo con ganas de contar y un puñado de historias bajo el brazo. Unas 20 actuaciones en total en esos primeros tiempos — pocas, si las comparas con lo que vendría después, pero suficientes para engancharme del todo a esto de contar cuentos en voz alta delante de desconocidos.

Lo que empezó como un «vamos a probar a ver qué tal se me da» acabó siendo una faceta que sigo manteniendo activa hasta hoy. Uno nunca sabe que aficiones acaban permaneciendo.