Desarrollo de bmultas.com, un buscador especializado en la consulta de multas registradas en el TESTRA, construido a partir de los datos que ya veníamos trabajando para el despacho de abogados especializado en gestión de multas.
La idea de fondo era bastante simple: teníamos esa información obtenida y procesada, y la herramienta oficial de la DGT para consultar multas era, en aquel momento, bastante incómoda de usar para alguien sin conocimientos específicos. Originalmente, la Dirección General de Tráfico (DGT) publicaba las sanciones en el TESTRA (Tablón Edictal de Sanciones de Tráfico), pero la plataforma oficial de la administración resultaba farragosa, poco intuitiva y, en general, un dolor de cabeza para cualquier ciudadano que no estuviese familiarizado con la burocracia digital. Así que montamos una interfaz sencilla donde cualquier persona pudiera buscar sus propias multas sin tener que pelearse con formularios poco intuitivos ni terminología administrativa.
Aprovechando la experiencia previa y el motor de datos que ya habíamos desarrollado de forma interna para un despacho de abogados especializado en la gestión de multas, decidimos dar un paso más. Nos dimos cuenta de que esa misma información, estructurada de manera eficiente, podía aportar un valor enorme al ciudadano de a pie.
Por eso, diseñamos y pusimos en marcha una interfaz pública, limpia y, sobre todo, rápida. El objetivo era que cualquier usuario, simplemente introduciendo su identificador, pudiera comprobar al instante si tenía alguna sanción pendiente, sin certificados digitales complejos ni rodeos innecesarios. Se planteó como un servicio público gratuito para resolver una barrera tecnológica real.
Como ocurre con las mejores herramientas de nicho, su ciclo de vida estuvo ligado a la necesidad que la vio nacer. Con el tiempo, la propia Administración pública se puso las pilas y mejoró notablemente la accesibilidad y la usabilidad de sus plataformas oficiales. En el momento en que el acceso directo de la DGT se volvió sencillo y eficiente para el ciudadano, entendimos que bmultas.com había cumplido su misión. Lejos de mantener un servicio por inercia, decidimos retirar la herramienta.
Por debajo, la arquitectura era relativamente sencilla pero bien resuelta: una base de datos en SQL Server con toda la información de multas ya procesada, expuesta a través de una API en Node con sus propios endpoints y autenticación —nada de dejar los datos abiertos sin control, aunque el servicio fuera de acceso público—, una web en React para la consulta desde navegador, y una app para Android para quien prefiriera mirarlo desde el móvil.
