Actividad ocasional como DJ en tándem con mi hermano, en sesiones temáticas de música y baile pensadas para llenar la pista sin complicaciones, con especial predilección personal por la salsa cuando el ambiente lo permite. Un terreno distinto al de la narración oral o el teatro, pero que comparte lo esencial de cualquier oficio de escenario, leer a la gente y saber en qué momento tocar la carta adecuada.
Entre las sesiones realizadas destaca Tardeo Rebobina, celebrada en LaKontra de Gràcia, una tarde entera dedicada a los 80 y los 90 sin ningún tipo de vergüenza, hombreras, pantalones de campana y esos temazos que todo el mundo se sabe de memoria aunque jure que no. El planteamiento de la sesión era tan sencillo como efectivo, recuperar la música que marcó a toda una generación y convertir la pista en una máquina del tiempo durante unas cuantas horas, con el público animado a venir con el disfraz más hortera posible sacado del fondo del armario.
Estas sesiones funcionan como un contrapunto lúdico a mi actividad principal como narrador y actor, un espacio donde el oficio de contar historias se traduce en otro lenguaje, el de elegir bien una canción detrás de otra para que la fiesta no decaiga. LaKontra, como espacio de barrio con vocación comunitaria, ha resultado un escenario perfecto para este tipo de propuestas, donde lo importante no es tanto la técnica de mezcla como las ganas compartidas de bailar sin pensar demasiado en nada más.
