Vida, de Elvira Perpinyà

Ediciones Letraheridas

s.f.

Editar poesía tiene sus propias reglas, y editar poesía bilingüe todavía más. Vida, de Elvira Perpinyà, publicado dentro de la colección Rojo Encendido de Ediciones Letraheridas, es un libro construido sobre un juego constante entre catalán y castellano — los mismos poemas, doblados de un idioma a otro, con juegos de espejos lingüísticos que en ocasiones son directamente intraducibles. Acompañar ese proceso como editor significó respetar hasta qué punto el vacío entre una lengua y otra formaba parte del propio poema, sin intentar «arreglar» lo que precisamente ahí encontraba su sentido.

Elvira es una autora que huye de las etiquetas solemnes —dice que no es filóloga, que no se considera escritora, que hasta duda de llamarse poeta—, y esa resistencia a la grandilocuencia es justo lo que hay que cuidar en la edición: mantener el humor y la mirada positiva frente al caos cotidiano que definen su voz, sin que el trabajo editorial la vuelva más grave de lo que ella misma quiere ser. Su recorrido incluye una etapa en Brasil en los años 80, donde coincidió con la poeta Renata Pallottini y, a través de ella, con Gloria Fuertes, además de su formación posterior en el Ateneu Barcelonès junto a Esmeralda Berbel y Laia Aguilar.

Como editor, mi papel fue acompañarla en dar forma final a Vida sin perder ese doble registro que atraviesa todo el libro: la ligereza que Elvira despliega en sus veros, y la hondura emocional que hay detrás de cada imagen. Un libro que, como dice la propia contraportada, no podía tener mejor título — porque de la vida trata, con toda su fusión entre lo bello y lo cotidiano.