Slam de Escritura: de participante en 2014 a ganador de la última Gran Final

Asociación Escritura en Vivo, Club Cronopios (Barcelona) y otros espacios

desde 2014

Hay competiciones de escritura donde te sientas a solas con el folio. El Slam de Escritura no es una de ellas: es un concurso de escritura improvisada donde los participantes crean historias en directo, por rondas, con el público siguiendo la evolución del texto en una pantalla gigante mientras un jurado y la propia sala deciden quién pasa a la siguiente ronda. Participo desde 2014, y por el camino he ganado varios slams parciales, incluida la gran final.

La victoria que empezó todo fue la edición dedicada al Teatro, en abril de 2017, en la Sala Beckett de Barcelona — un jurado formado por Toni Casares, Santi Fondevila y Marialia Samper destacó mi habilidad, ingenio y humor para resolver los retos literarios que me fueron planteando esa noche. Esa victoria me clasificó para la Gran Final, celebrada en septiembre de 2018 en la Antiga Fàbrica Estrella Damm, donde cuatro finalistas representábamos cada uno una disciplina distinta de las seis ediciones de esa temporada: Jaume Muñoz por ilustración (campeón vigente de la temporada anterior), Ignacio J. Borraz por cine, Sofía Biancuzzo por danza, y yo por teatro. Los retos de esa noche fueron de otro planeta: desde improvisar los diálogos de una película muda hasta escribir canciones al mismo tiempo que se cantaban en directo, con un jurado de personalidades culturales del calibre de Jaume Balagueró decidiendo junto al público.

Gané esa Gran Final — y resultó ser, además, la última que se celebró. Cerrar la historia del concurso siendo su último ganador tiene un punto que no deja de sorprenderme cada vez que lo cuento. Después me implicaría bastante más con el mundo de la escritura en vivo.