Dentro de mi trayectoria de dramaturgia vinculada a la Sala Beckett escribí la siguiente pieza, que partió de un texto breve sobre un triángulo oscuro que incorporaba grandes dosis de humillación.
Con posterioridad amplié el texto para conformar una obra de teatro que explora los secretos oscuros de una relación de pareja donde los juegos de poder y del deseo se entremezclan.
(A y C sentados en la mesa de un bar)
A: ¿Cuándo tenéis la próxima cita?
C: El martes que viene
A: ¿En el mismo sitio de siempre?
C: Sí
A: Aquí tienes la lista. En el maletín tienes lo necesario.
C:…
A: ¿Pasa algo?
C: El número 5 ¿No es un poco fuerte?
A: ¿Tienes algún problema? ¿Quieres echarte atrás?
C: No, no. Pero no creo que ella quiera hacerlo.
A: Por eso no te preocupes. Ella hará lo que tú le pidas. Está enamorada. Confía en mí, la conozco perfectamente. Son muchos años.
C: Lo que tu digas. Sólo una cosa…
A: ¿Qué?
C: ¿Podrías darme un adelanto? He tenido algún problema…
A: Te haré el ingreso cuando reciba el vídeo. Como siempre.
C: Pero…
A: Cuanto antes me lo envíes, antes cobras. Creo que es mejor dejar las cosas así ¿No te parece?
C: Sí, claro, está bien.